Relato corto: "Un amor de verano"

¡Buenas tardes! Hoy os quiero regalar un trocito de lectura elaborado por mí, un relato corto que se lo dedico con todo mi cariño a una buena amiga. ¡Espero que os guste!
"Estaba tumbada en mi cama intentando poder conciliar el sueño, pero no podía evitar mirar el móvil constantemente con la pequeña esperanza de ver un mensaje suyo. Me fijé en la hora y todavía eran las 4 de la madrugada. ¿Acaso se iba a quedar así la conversación? ¿No iba a decirme nada más? Tenía miles de preguntas en mi cabeza, era incapaz de dejar de pensar en lo que había ocurrido, en la situación, en él. Empezaba a sentir una especie de ansiedad dentro de mí, como si me faltase la respiración. Sentía rabia, tristeza, enfado, dolor... Un cúmulo de sentimientos que me delataban por cada lágrima que se me escapaba. 
No pude evitarlo y rompí a llorar. Exactamente eso: "romper a llorar", pero valía la pena hacerse añicos por ese sentimiento. Era irónico, porque yo ya estaba completamente rota. Era la mujer que tenía el alma más rota, de tanto ceder y, él era el único que me destrozaba y me arreglaba el corazón, como si fuese una especie de puzzle que pudiera deshacer y rehacer constantemente. Era triste, pero le quería. Y él a mí también, solo que en su cabeza tenía un miedo atroz a la estabilidad, pero su corazón le empujaba hacia mí. Yo era la única que lo sabía, mejor que él. Sólo deseaba que se esfumase ese temor como cuando le das una calada a un cigarrillo y echas el humo al aire, desapareciendo delante de tus ojos. Efímero y fugaz.
Por mi cabeza pasaban multitud de recuerdos, como cuando apareció por sorpresa a la salida de mi trabajo para recogerme con la moto; o como cuando se quedaba dormido tumbado encima de mis piernas y me ponía a acariciarle el pelo, o incluso cuando me desnudaba con la mirada pícara que ponía siempre cuando me veía.
Era el hombre de mi vida. Esto no podía acabar, tenía que ser otra absurda y simple discusión, nada más. O eso esperaba. De pronto, vibró el móvil. Era él, se arrepentía de todo lo ocurrido y quería verme mañana para hablar las cosas. Sentí una especie de nervios y cosas extrañas en mi cuerpo. Un gran alivio me invadió de repente y pude tomar una bocanada de aire. Volvía a respirar, por así decirlo. Se había arreglado, volvía a sentirme más feliz que nada porque, sabía que me quería y que siempre me iba a necesitar, como yo a él. Finalmente, caí rendida tras sentir el fuerte alivio que me transmitió su mensaje.
Fue entonces cuando abrí los ojos y ví como resplandecía el sol. Alcé la vista y miré a los lados. Era verano del 2013 y, estaba tumbada en la toalla de la piscina de mi edificio, con mi bikini preferido. Entonces le ví a lo lejos. Era el socorrista más guapo que había visto nunca. El no me quitaba la mirada, creo que le gustaba. De pronto, se acercó a mi y se presentó dándome la mano.
- Hola, soy Sergio. - dijo esbozando una sonrisa.
Pero, yo ni siquiera sabía que iba a ser el amor de mi vida, que íbamos a caer y a levantarnos juntos varias veces y que, esto iba a ser para toda la vida. Era el comienzo de mi vida. Porque el amor duele, es así, tóxico y adictivo.
Pero no me importaba mientras fuera con él."

Comentarios

  1. ¡Hola!
    Me encanta el relato, en serio. Admiro a las personas capaces de escribir algo tan corto y transmitir tanto. Estoy esperando leer más cositas.
    Un besote ;)

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    Respuestas
    1. ¡Gracias! Me alegro que te guste :) Sí, iré subiendo cada vez más ¡Nos leemos!

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